Bueno..., gana la respuesta "a)", la opción buena, la previsible, la éticamente correcta...
Y ahora yo me pregunto: ¿Vais a ser, toda la historia, así de aburridos? Quiero decir, es ficción, os estoy brindando la oportunidad de lanzaros, de ver el lado malo...
xDEn fin, no me echéis cuenta, simplemente trataba de manipular vuestras mentes, para futuros capítulos, como acabo de manipular en éste primer capítulo (pensáis que el tío es médico porque sí?
xD) y así poder predecir que opción es la que va a ganar...
xD Así que, buen trabajo :P
Esta bien, sigamos improvisando:
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6:40 a.m.
...Estoy en una carretera general, en las últimas horas de luna.
Coche parado, absorto en un accidente, con una persona herida e inmóvil...
Para darle más emoción, el combustible del utilitario accidentado, se escapa de su prisión y huye con su amigo el fuego.
Entonces comienzo a pensar qué es lo que hay que hacer...
Lo primero que aparece en mi cabeza, es el manual de conducción, todo reluciente y sin usar... y lo siguiente que hago es
cagarme en los putos cursos intensivos y en su puta filosofía de "consigue el
carnet, rápidamente, sin leerte el libro"
Luego me surgen pensamiento negativos, pienso en lo muy divertido que tendría que ser, el desentenderse del accidente (¿yo?, ¡yo no he visto nada!), el marcharse con una sonrisa dejando allí la conciencia..., total, hace unos minutos podría haber sido yo el accidentado, por culpa de él y haber muerto de asco...
Varias voces (en modo de votos) me eliminan ésta opción.
Segundos después, llego a la conclusión de que me he pasado 6 años estudiando la solución...
Salgo del coche y corro hasta el coche accidentado. Dado éste paso, ya poco importa llegar a tiempo a mi cita... Maldigo por lo bajo.
Intento no quemarme, "¡el fuego quema, el fuego quema!" repito mentalmente. Y entonces veo al tipo de la bocina... Es un puto
criajo, que no mide ni dos palmos. Esta inconsciente, con el cinturón puesto y boca abajo.
Me introduzco en el coche ( y a la mierda el abrigo, me lo cargo rozándolo con un cristal de la puerta), e intento quitarle el cinturón. Una vez que lo consigo, lo cojo y lo arrastro hacia fuera.
El coche se hace añicos en una explosión que por momentos ilumina toda la zona. Miro al tipo y esta destrozado. Tiene las piernas rotas,
cristalitos clavados por todos lados, un fuerte golpe en la cabeza y esta perdiendo mucha sangre... Necesita asistencia médica, urgentemente. Llamar a una ambulancia sería una locura, así pues me decido llevarlo a un hospital yo mismo. Le intento cortar el flujo de sangre de la mayor parte de sus heridas. Introduzco su cuerpo en mi coche como puedo (es lo malo de no tener dos puertas atrás) poniendo su cuerpo de manera que no se asfixie con su propia lengua, y me pongo en marcha...
Cuando encontré el hospital más cercano, el hombre había muerto desangrado...
Entro en conmoción... una llamada hace el resto...
" ¿Señor
Brandon?"
"¿Sí?"
"Soy
Mark Hobson, del hospital general de
Wacom City, le llamaba para decirle que su cita con el doctor Santos, ha sido suspendida..."
"¡
Ah, sí! puedo explicarlo..."
"...Lo siento, pero el doctor Santos no puede perder más su tiempo"
"Me he encontrado con un accidente, yendo hacia allá, no he tenido más remedio que..."
"Si no puede estar en un sitio a una hora, mejor no de su palabra..."
"¡Le estoy diciendo que he tenido que atender a un herido!"
"...el doctor Santos no quiere a gente sin palabra en su hospital, así que sintiéndolo mucho se queda sin el puesto..."
"¡Mira escucha ésto, estúpido remilgado! ¡¡
Dile al doctor Santos, que el puesto se lo enchufe por el culo a ver si por una vez hace bien su puto trabajo, no os necesito!!"
La discusión acaba en gritos, gritos que llegan a oídos de todo el que me rodeaba en la entrada de aquel hospital.
Las desgracias nunca vienen solas y he ahí un buen ejemplo.
Pero mi fortuna andaba más cerca de lo que pensaba, y cuando algo malo acaba, algo bueno empieza. Gracias a mi subida de tono, mi conversación llegó a oídos de los altos cargos de aquel hospital, que después de ver mi hazaña responsable y heroica, me aceptaron en su hospital con los brazos abiertos.
De modo que ahora me encuentro con trabajo. No donde soñaba, pero después de comprobar la clase de gente que había en aquel hospital (que ni se paran a escuchar) me sentí feliz de encontrarme en un sitio más humilde.
Pasan los días. Doy grandes avances en mi puesto, sueño nuevamente con la
macizorra de mi vecina (es
mu mala la falta de sexo)
Cojo un ritmo de vida, perdido...
Hago nuevo amigos, me creo un respeto a mi alrededor. Nada tiene que ver con mi pasado. Esa pompa que me fui creando, en la que nadie tenía derecho entrar. La que me aislaba en mi mundo, y me llevó a la soledad; al fin estampó. Esa estúpida condición, de creer que todo el mundo me miraba mal y que solo era un estorbo... poco a poco fue menguando.
Pero lo que más temo, era abrir de nuevo mi corazón. La última que lo había tenido, lo había pisoteado a base de bien... Mis temores se inician cuando comencé a coger confianza, como el que no quiere la cosa, con una compañera del hospital. Muy simpática, ella, además dio la coincidencia de que vivíamos en la misma ciudad (nos desplazábamos hasta el hospital
to los días en coche)
Pero yo, intenté evitarla... No quiero abrir de nuevo mi corazón, e ilusionarme. Ilusiones que se vuelven espejismos y hacen que vea las cosas como quiero yo...
Ahora mismo, estoy en mi piso, salgo a tirar la basura y para mi sorpresa me encuentro a mi vecina en mi portal, a punto de golpear en mi puerta.
"¿Necesitas algo?" Pregunto educado. Viendo su
cuerpazo ajustado en aquella ropa informal, no pude contener mi nerviosismo.
"¿
Em?" "Sí, ¿podrías echarme una mano...? Es que quiero hacer un agujero pero no se muy bien manejar el taladro"
Yo como fiel perrito, ante su amo, le ofrezco mi ayuda desinteresadamente...
Su piso es casi idéntico al mio, salvo la decoración, bastante más femenina y colorida. "Bien... ¿donde esta ese taladro?" Pronto me olvido de la decoración y de su piso...
No me da tiempo a reaccionar, me siento los labios estrujados y húmedos, un perfume intenso, invade mis sentidos, miro al frente y veo que la tía me esta comiendo el morro. No sé como reaccionar, había soñado con aquello casi, desde que me mudé allí y la vi por primera vez, pero una vez que se había materializado aquella fantasía, en la realidad, no supe que hacer.
"¡Espera, espera!"
"¡Vamos, no disimules! ¿O acaso crees que no he visto como me miras? Me pones mucho..."
"Pero es que... no sé"
"
Déjate llevar"
"Mierda" Pensé al oír mi móvil sonar. ¿Quién podía ser? "¡
Sophie!" (mi compañera del hospital) "¡Que oportuna coño!" Pensé.
"...Pasaba por tu barrio y digo, voy a llamarle y tomamos algo..."
Sentí los pechos de mi vecina en mi torso, mientras me soltaba un "Suelta el teléfono"...
¿QUÉ ES LO SIGUIENTE QUE HAGO?
a) Mentir a
Sophie, diciéndole que no me coge en casa, echarle el polvo del siglo a la vecina y quedarme bien a gusto...
b) Cortarle el rolla a la puta de la vecina y tomar el café con
Sophie-------------------------------------------------------------------------------------------------
Ahora comprobaremos quien son los salidos...
xDDDDDA votar!