jueves, 25 de septiembre de 2008

Historia incompleta #30 "Renacimiento"

Mi mirada se dio de bruces, con unos preciosos ojos de mujer, que comenzaron a lagrimear. Los reconocí al instante... Miré hacia abajo y vi como las mantas blancas se teñían de sangre, poco a poco... Mi expresión fue de sorpresa, al ver que mi propio brazo atravesaba un cuerpo humano... Mi expresión fue desconcertante, al ver que aquel cuerpo atravesado, era de Alicia...

"Alicia" suspiré. No podía salir de mi asombro, después de observar lo ocurrido. Alicia, se quejaba y comenzó a perder las fuerzas. Se encontraba, sentada en el lado derecho de la cama, inclinada un poco hacia la izquierda. Mi brazo le atravesaba el costado, debajo de su pecho derecho, y le salía por detrás... Comencé a sacarlo poco a poco, mirando la expresión de dolor que le provocaba a Alicia, la acción. Una vez hecho ésto, la sujeté y la apoyé en la cama, encima de mis piernas.

Yo no salía de mi sorpresa.

-Alicia, que... ¿qué haces aquí? -tartamudeé.

Comenzó a tener espasmos y a escupir sangre. Yo le presioné la perforación, pero era inútil intentar cortar la sangre...

-...Venía... a por ti... -pausó y comenzó a toser-..., quería ayudarte..., los seguí, cuando te trajeron... por el túnel... he intentado pasar... oculta...

-No te esfuerces, cariño, tengo que sacarte de aquí y...

-Kevin -volvió a escupir sangre-... no podía estar... más... tiempo... sin ti...

-No debiste volver... amor, debo...

Comenzó a retorcerse de dolor, cuando ya casi toda la cama estaba teñida de rojo.

-Solo... solo...

-No, no, no te esfuerces más hay que andar ligero...

-Kevin... te amo... bésame...

Sin contemplaciones, uní mis labios con los suyos en un fuerte beso, que llenó mi cara de rojo sangre. Fue un instante en el que sentí un montón de cosas, cosas que quería decirle y expresarle, pero que no me daban tiempo. Era como perder un tren y correr detrás de él tratando de alcanzarlo...

Noté como su corazón dejó de latir...

Seguí besándola, como tratando de hacer lo imposible con el gesto. Su cuello se dobló sutilmente, al despegar mis labios.

Alicia había muerto...

Un silencio ensordecedor invadió mi alma. Una insoportable rabia llenó mi cabeza. Todo acabó en un tremendo grito desgarrador, y varias lágrimas derramadas. Los siguientes minutos fueron aun peor. Tenía el cadáver de Alicia entre mis piernas ensangrentadas con su propia sangre, su carga hicieron que éstas se durmieran, pero al mismo tiempo, que no olvidara el "peso" que tenían encima. No podía parar de mirarla. Mirar su rostro ya inexpresivo, sus ojos abiertos sin motivo, su bonita boca sin aliento, su precioso cuerpo sin movimiento...

No recordaba un dolor tan intenso... en ningún momento de mi vida. Me miraba la mano asesina, llena del líquido rojo, y la culpabilidad me embargaba . La había matado..., mi amor...

Una cólera insaciable hacia mi persona inundaba mi ser. Me maldije hasta la saciedad. Pero pronto me cabreé más, cuando por mi mente pasó la imagen del rostro de mi recién conocido hermano. Él era el puto culpable de todo, de lo que me había pasado y de la situación en la que se encontraba el mundo. Y ahora había matado a Alicia..., aquella puta mierda que me había implantado en la barriga, me había convertido en un amasijo de fuerza contenida, y de momento incontrolada, que había acabado con su vida.

Todo fue una idea tras otra, cada una sin sentido, en las que me culpaba o me dejaba de culpar. Mi ánimo se vino abajo, mis ganas de seguir viviendo fueron extinguidas.

"Llegó el momento" "Estas débil" "...Ya eres mío..."

Mi consciente se convirtió en inconsciente, mis ideas en objetos manejados, mi voluntad en apatía, mis deseos en ordenes...

El parásito había accedido a mi cerebro. A partir de ese momento, todo comenzó a ser como un sueño. Yo veía todo lo que pasaba, pero no podía ni evitarlo, ni controlarlo. Había perdido totalmente el mando de mi cuerpo y mente.

Mi cuerpo comenzó a levantarse de la cama, y dejando allí el cadáver de Alicia, se dirigió hacia la puerta de salida. Iba totalmente desnudo por los pasillos, con algunos hilos de los puntos, meneándose encima de la enorme cicatriz. La vergüenza y el pudor habían desaparecido, yo solo recibía imágenes como en un sueño.

Después de un largo caminar, por más y más pasillos. Un tipo con greñas me llamó la atención. Era mi hermano.

-¡Ven aquí! -mi cuerpo andó hacia él-. ¿Eh, Kevin? -no conteste-. Hay que hacer varias pruebas, pero veo que tú ya no eres Kevin -rilló, con su cara repugnante.

Me encontraba delante de él, desnudo y como un subnormal, en plan "¿papa, qué vamos ha hacer hoy?"

-¡Que comience el fin! -exclamó.

Continuará...

1 comentario:

Irene dijo...

Wolaaaaaaa!!!.

Jejeje, sabia uq ete gustaria el dibujo, ¿a que se capta perfectamente la pasión entre ellos y la excitación?.

Sabes que pasa?, que yo al no tener nada de tecnica, intento dar color lo mejor que se con los programas limitados que tengo, tampoco lo puedo hacer tan realista, porque el dibujo no es realista para nada, yo lo que queria era que predominase el sentimiento erotico sobre la técnica de coloreado y es lo que precisamente he conseguido.

Es lo mejor que puedo hacer, lo he intentado muchas veces, pero darle un color demasiado realista a mis dibujos, lo empobrecen mucho en cuanto a calidad, asi que prefiero hacer un termino medio, que trampoco queda tan mal.
Si alguna vez puedes, fijate en los dibujos de otros autores y veras que a ellos les pasa como a mi y es por eso, porque mis dibujos no son realistas y por tanto sus colores tampoco pueden serlo.

Igualmente agradezco, como siempre, la sugerencia pero nunca podre aplicarla a ningun dibujo mio, poruqe simplemente no se hacerlo mejor ^_^

Un beso enorme, gracias por pasarte.